La relación entre Jennifer Parker y Marty McFly es una de las relaciones personales más importantes de la trilogía. Marty está profundamente unido a ella y, durante sus aventuras temporales, uno de sus principales objetivos es conseguir regresar a su época y volver con Jennifer.
Jennifer conoce a Marty en 1985 y, a pesar de las situaciones extraordinarias que viven, permanece a su lado. Su relación también se ve afectada por los cambios que Marty provoca accidentalmente en la línea temporal.
A medida que avanzan las películas, Jennifer pasa de ser la novia del protagonista a convertirse en una persona que conoce de primera mano el secreto de los viajes en el tiempo.